De un amigo a otro amigo

Por dani, 19 Marzo 2010 15:12

Andrés T.La verdad es que con amigos así, con gente de esta calidad, se hace mucho más fácil seguir adelante.

Andrés T. es alguien realmente especial, alguien que apareció en mi vida como compañero de profesión y a la postre cliente.

Una Persona con mayúsculas que me ha acompañado por buenos y malos momentos, que nunca me ha negado una escucha o un consejo.

Un refugio donde calmar el desasosiego y un apoyo para mirar adelante, junto a él, el tiempo pasa de una manera especial, no se desperdicia, quizá sea porque siempre que he ido a su casa me he sentido como alguien más de su encantadora familia. Las soluciones que yo haya podido encontrar a sus problemas no tienen ningún valor comparado con lo que él me enriquece con cada conversación.

Y además, escribe así de bien…Este texto es un extracto de su último libro, y esta es una de mis historias vista desde sus ojos.

Muchísimas gracias Andrés!

“Le llamaba al móvil porque surgió un problema con el correo del ordenador. Las averías en domingo adquieren una proporción colosal. Si los días de diario le agobian a uno los percances domésticos, qué decir cuando ocurren en domingo.

Se atosigaba uno por no poder enviar el artículo al periódico y el tósigo le parecía verdadero atracón. Nuestro joven informático raramente se molesta en coger el teléfono y ha de perseguirle uno como a un fontanero. Las posibilidades de encontrarlo era inexistentes, porque suele dedicar esa mañana a alguno de los deportes arriesgados que le gusta practicar, colgarse de un parapente, subirse a una bicicleta de montaña o meterse en una piragua monóxila en busca de su petroglifo. Así que la primera sorpresa fue oírle al otro lado del móvil.

Estamos en el hospital, me informó. Su voz rota hablaba de la gravedad de la situación. Mi padre se muere, declaró consternado. Sí, es, dijo, un hombre joven. La víspera habían avisado del hospital a su padre, en lista desde hacía meses a la espera de un hígado idóneo, para hacerle el transplante. Había acudido al hospital toda la familia con enorme ilusión, el paciente incluido la tenía, porque así se la habían transmitido los médicos. Había llevado hasta entonces la vida de esa clase de enfermos, con todas sus limitaciones físicas, pero plenamente conscientes, integrados, más o menos, a las rutinas domésticas y familiares. Pero las cosas no habían salido como esperaban. Había rechazado el primer hígado, y en el momento de mi llamada esperaban el milagro de que apareciera otro donante, sabiendo que el primero había tardado ocho meses en aparecer. De no producirse en las cinco horas siguientes, moriría. Veinticuatro horas antes estaban todos ellos convencidos de que todo saldría bien. Tiene cincuenta y nueve años, sólo diez más que yo. Me parecieron tan pocos esos diez años, que me embargó la tristeza y la angustia. La sensación de intromisión fue completa y puso de inmediato en verdadera nimiedad y ridiculez mi tonta contrariedad. Le pedí excusas como pude. Él, sin embargo, se demoraba en explicarme los detalles de la enfermedad, me dijo, como se le hablaría a un niño, no te preocupes, esto me distrae algo. Se pensaría que contándolo pormenorizadamente estaba engañando al tiempo, al plazo inexcusable de esas cinco horas, que trataba con cotidianidad banal que transcurrieran mucho más despacio. Tenía una hepatitis desde hacía dieciséis años. Cuando mi amigo quiso saber qué le ocurría a mi ordenador, si era grave la avería, no quise ni siquiera describírsela.

Hace un rato me telefoneó A., por quien nos conocimos, para decirme que el padre había muerto.

Cuando telefoneé a su hijo, me confirmó que a las cinco horas le desconectaron. En ese “desconectaron” está lo más terrible, como si su padre fuese uno de esos astronautas a los que se les rompe el cordón que les mantiene unidos a la nave y a la vida, y le ven alejarse lentamente, como un muñeco hinchado, con los brazos y las piernas en aspa, condenado a dar vueltas eternamente por el espacio. Luego pensé que lo que creemos satélites en las noches de verano, brillando intensamente durante unos minutos, acaso no sean más que algunos cosmonautas, y me hizo sentir por esa breve luz una piedad que jamás había sentido.

Hoy me contó que su padre tenía cáncer de hígado y que le habían dado un plazo máximo de tres meses de vida. Pero quizás porque ese plazo era tan corto, su esperanza se vio reforzada. No sé si tenía dolores. Entró por su propio pie en el hospital, bromeando, animando a su mujer y a sus hijos. Tampoco sé si se despidió de ellos en la habitación antes de entrar en el quirófano o si aún pudieron hablar algo después de la operación. Es decir, si se quedó dormido antes, si hizo el tránsito hacia la muerte por la puerta del sueño y de los sueños, puesto que pensaba que saldría del quirófano con vida para unos cuantos años, o si tuvo tiempo de entristecerse aún más, de saber aún más.

Apenas conocía a su familia. Algo a su hermana y a su madre, que tenía una fotomecánica en la calle Barquillo. Trabajaban todos en aquel negociejo. Nuestro amigo dejó los estudios creo que con catorce o quince años, porque desde los once se dedicaba a destripar ordenadores, fascinado por esas cirugías. Ahora se siente uno parte de ese dolor, y el dolor viene a ser como una sangre común que nos hace a todos de la misma familia. El revés, la fatalidad, es un vínculo más fuerte que otros. Nos hace iguales a todos los hombres, mucho más que la muerte. La maldición evidente, más que la probable o improbable salvación.

Después de hablar con A., salí a dar un paseo yo solo, sin rumbo fijo, por ahí, mirando sin ver, oyendo sin oír, sintiendo sin camino, como si fuese por un páramo campo a través.”

A.T.

Qué personaje este Remi!

Por dani, 11 Marzo 2010 11:58

Este tipo lleva un huevo de tiempo haciendo el gamba!

Siempre que veo sus vídeos, trato de imaginar las consecuencias de sus bromas, lo que no vemos, porque seguro que le han calentado más de una vez, y habrá tenido que pasar algún ratillo a la sombra, no?

De cualquier modo, por favor, no pares!!!

Una petición: ¿no se te ha ocurrido una bromita como acercarte a Hacienda y formatear las computadoras haciendo volteretas y vestido de Oso y Madroño???

Feliz Cumpleaños!

Por dani, 7 Marzo 2010 16:11

6 de marzo de 2010, una fecha muy especial para el madridismo, el equipo cumplía 108 añitos.
Yo solo he podido compartir algo más de un tercio de esta historia, madridista de nacimiento gracias a mi papi y a mis tíos que me llevaban al bernabeu cuando era tan canijo que cabía en una mochila…
Y los 22 últimos años como parte activa del club, 22 años de socio me dan derecho a sentirme parte de esta historia, 22 años de recuerdos de todo tipo, en su mayoría buenos y algunos muy buenos y extraordinarios. No voy a hablar de los malos momentos, estoy de celebración.
He vivido el fin de la época de del Bosque, los García, Juanito, Santillana, Stielike, Valdano, Schuster, Camacho, la Quinta del Buitre, la de los Machos, he visto como Raul, un crío de 17 añitos sentaba a Butragueño, he alucinado con las paradas de Miguel Angel, García Remón, el tremendísimo Paco Buyo y otro niñato sin complejos, Iker “el Santo” Casillas.
He disfrutado la época de las históricas remontadas en la vieja UEFA, vibré contra el Borussia, contemplé atónito (por la tele) como Juanito pisaba la cabeza a Matthäus (que carácter el del 7… luego le regaló un estoque y un capote de torero!)
Fui ultra-sur con la rebeldía de la juventud, y ahora soy sobre-sur porque mi abono está sobre el fondo sur.
LLoré el 20 de mayo de 1998 al telefonear a mi abuelo cuando acabó la final de Amsterdam donde ganamos la primera copa de Europa en 32 años y me acostumbré a ir a la Cibeles a celebrar Champions, como antes me había acostumbrado, durante el reinado de la quinta del buitre en los 90, a celebrar ligas.
He visto pasar por el Bernabeu a jugadores inmensos, Kempes, Valdano, Maradona, Schuster, Laudrup, Hugo Sánchez, Van Basten, Ruud Gullit, Futre, Baressi, Rijkaard, Michel (Fenómeno!) Ronaldo (el mejor cuando vino con el barça, imparable…) Mijatovic, Suker, Redondo (increíble Redondo, mariscal!) Ronaldinho, Messi y sobre todos ellos, mi favorito, el mago, el hombre controlado por un dios con un mando de PS, Zinedine Zidane, gracias por venir y darnos esas tardes en las que el precio del abono se amortizaba cada vez que tenías esos 10 minutos de genialidad…
Incluso ahora, cuando vivo en Manchester, vengo a ver las grandes citas.
Para celebrar estos 108 años, el Real Madrid me brindó anoche una de esas noches mágicas que hay que vivir para entender que es este sentir. Ser Madridista es relativamente fácil, si nos miramos en el espejo de equipos más sufridores. Estamos más acostumbrados a ganar que a perder, es estadística pura.
Parece que el Sevilla venía con ganas de aguarnos el cumple, igual que hizo el Depor (imperdonable…) al arrasarnos en la final de la copa del rey en nuestro 100 cumpleaños.
Al principio del segundo tiempo el marcador amenazaba con un decepcionante 0-2.
Pero el Madrid es como es. Un equipo con una raza y un coraje excepcional. Un equipo que acostumbra a dar la cara hasta el final, y sobre todo, un equipo con una plantilla con grandes recursos.
Salió Guti. ¿Qué te pasa Guti? ¿por qué no has querido ser el mejor del mundo? No seas tan irregular hombre…
Los resúmenes del partido están en la red, yo solo quiero hablar del sentimiento que nos produjo esta remontada con victoria final. Cómo en media hora pasamos de la tristeza al éxtasis. De que manera celebramos el tercer gol, de Van der Vaart

El estadio ardía con la fuerza de las grandes noches, con el ambiente reservado a los partidos contra el barça o contra el atleti, para las épicas noches europeas.
En el descuento nos adelantamos, dimos la vuelta al 0-2 convirtiéndolo en el definitivo 3-2 y todos los que estábamos allí explotamos en alegría, abrazos choques de manos y lágrimas furtivas! Que especial es sentir cómo cerca de 80.000 personas responden a un mismo estímulo, como dirigen sus sentimientos a un mismo objetivo, como tantos corazones laten al unísono.
Nadie pensaba en que acabábamos de sobrepasar en la tabla al barça, solo en que habíamos vuelto a hacerlo, en que nuestros chavales sentían por su escudo lo mismo que nosotros, en que entendían lo que era jugar en el Madrid.
Si al final del partido nos ponen delante al Lyon, nuestros jugadores henchidos de orgullo y endorfinas, les arrasan, se los comen y nos ahorramos el trámite del próximo miércoles.
Pero paso a paso. Hoy, Feliz cumple Real Madrid. Nos vemos el miércoles, a ver si seguimos haciendo historia en la champions, nuestra competición favorita.

Haz que haya merecido aún más la pena venir desde la lejana Albión!

hola mundo, otra vez he vuelto!

Por dani, 6 Marzo 2010 17:43

Y esta vez mi silencio ha estado justificado!

  • No es sencillo comenzar a rodar en un país extraño, para empezar.
  • Una conexión a internet en UK es igual que una hipoteca en España, con contratos de permanencia de 2 años que no estoy dispuesto a aceptar
  • Y lo más importante, me había cargado la sección wp-admin de mi web mientras modificaba la plantilla de otro proyecto de web basado en wordpress. Conocía la avería, pero no quería gastar Mb de transferencia a precio de oro para arreglarlo.

Veredicto final hacia mi: Not guilty!!!

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